Adiós no siempre es el final.
Me dijo que tenía mucho amor reservado para mí.
Y me dio rutina.
Y me dio noches en vela.
Y me dio besos.
Besos pronosticados.
Siempre en los mismo lugares.
Y mi cuerpo tenía más rincones.
Y no supo encontrarlos.
No supo encontrarme.
Y me fui.
Me fui sin él.
Sin su previsibilidad.
Y no me dio pena.
No sentí culpa.
Y me llamó.
Y nunca respondí.
Nunca volví.
No quise retroceder.
Quise que avanzara.
Y seguimos nuestros caminos.
Pero nuestros rumbos fueron distintos.
A veces lo mejor que se puede hacer es continuar, puede que los caminos no sean paralelos y vuelvas a encontrarle.
ResponderEliminarEscribes increíble. Un beso.
Hay ríos que desembocan en el mismo mar y caminos que siempre llevan a Roma.
EliminarMuchas gracias bonita :)
Me ha gustado mucho:)
ResponderEliminarme genero tristeza ya que en estos momentos de mi vida
ResponderEliminarNo estoy respondiendo
No quiero volver
No quiero retroceder...
y ya no tengo mas ganas de avanzar
Adelante, que como siempre digo, todo pasa.
EliminarEs triste cuando se llega a este punto, pero en momentos es necesario, y supongo que en el tuyo lo fue..
ResponderEliminarEs necesario y después te sientes mucho mejor contigo misma porque aunque duela, en el fondo era lo correcto.
EliminarY llegar a tomar esa decisión y ser capaz de llevarla a cabo no deja de ser una moustruosa señal de lo valiente y de lo que se quiere y respeta a ella misma
ResponderEliminarEnhorabuena, avanzar es una de las decisiones más difíciles que podemos tomar y no todo el mundo es capaz de ello.
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